sábado, 30 de agosto de 2014

Fuenteguinaldo

Mi querido pueblo, ese lugar que despierta pasiones a muchos y otros tantos que simplemente ya se han enamorado de él. Yo soy una de estos últimos, pero lo que no tengo claro es de que me he enamorado. Será la brisa que corre por las calles cada mañana mientras las campanas de la iglesia tocan, serán los pájaros que cantan en el parque de la fuente mientras los mas pequeños levantan polvo al corretear por la arena, serán los dulces cantares de los mas mayores que sentados al fresco discuten como acababa la canción de aquella fiesta del 56. Serán los encierros de cada mañana de fiestas, que a pesar de que muchos tengan horas de sueño atrasadas y estén de resaca, se levantan para verse asombrados con los bonitos toros que recorren la calle principal. Será la canción de la Amapola que tocan en cada capea cuando el público ansioso la pide a gritos. Serán las verbenas de cada noche que comienzan con pasodobles y acaban con bachata y canciones de Maldita Nerea. Que será, será lo que a mi me enamora de este lugar. Será la gente que te sonríe por la calle, las peñas que cuentan ansiosas las horas que faltan para el chupinazo o quizás mis amigos, a los que a pesar de solo ver una vez cada 365 días, espero ansiosa de abrazar. Qué tendrá este pueblo de especial que a mi me encanta, me apasiona, me enamora...

¿Amor de verano o verano de amor?

Verano, una palabra que despierta pasiones simplemente al pronunciarla. Pero, ¿y qué será lo que tiene este maravilloso momento del año? Quizás todos esos instantes que cada un recuerda entre lágrimas con tal solo pensar en la felicidad que trae consigo. Miles de canciones, de bailes, de recuerdos en ocasiones borrados por el alcohol pero al fin y al cabo no dejan de ser eso, recuerdos. Algo ya pasado que hasta un nuevo año no va a volver a ocurrir. Será el amor lo que hace del verano algo especial, algo por lo que merece sufrir durante 9 meses porque luego acontecerán 3 que serán increíbles. Pero, ¿qué es el amor? Eso que te mata por dentro pero que no deja de hacerte feliz, de hacerte sonreír con solo ver su sonrisa, su mirada o escuchar su voz. Es quizás eso que te vuelve loco, que te hace suspirar, que te nubla la vista mientras lloras al pensar que aun quedan otros 365 días para volverle a abrazar. Entonces, ¿es el amor algo bueno o algo malo? Quien sabe... Entonces, ¿hay que alejarse de él o enamorarse? No lo sé, pero a mi ya me ha alcanzado.