miércoles, 27 de febrero de 2013

Poema número 20

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos". El viento de la noche gira en el cielo y canta. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Yo la quise, y a veces ella también me quiso. En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito. Ella me quiso, a veces yo también la quería. Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. Y el verso cae al alma como pasto el rocío. Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. La noche está estrellada y ella no está conmigo. Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. Mi alma no se contenta con haberla perdido. Como para acercarla mi mirada la busca. Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, mi alma no se contenta con haberla perdido. Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, y éstos sean los últimos versos que yo le escribo. He decidido dedicarle una entrada a este poema pues es uno de mis favoritos. Espero que os guste. Un beso, Paula.

martes, 26 de febrero de 2013

"Amor de verano"

Hace ahora menos de un año, en la noche de San Juan. Quién le iba a decir a ella que aquel día iba a conocer a ese chico. Lo que al principio pensó que no sería más que una simple amistad, se acabó convirtiendo en algo más profundo. Pasaron dos meses desde la última vez que se habían visto, ella pensaba constantemente en él y deseaba que a él le pasase lo mismo con ella. Se podía predecir que entre ellos había algo especial pero ninguno de los dos se atrevía a dar el primer paso. Pero, una noche, un 21 de agosto, ella volvió a saber lo que era ser feliz gracias a aquel chico del cual nunca pensó que se podía enamorar. Los días pasaron, pronto se iban a acabar las vacaciones. Sabían que aquello acabaría pronto. Llegó el día, ese último día, el 30 de agosto. Se tuvieron que decir adiós, puede que fuese un "hasta luego" o puede que no fuese nada, pero ella se iba con el recuerdo del que hizo que ese fuese uno de los mejores veranos de su vida.

domingo, 24 de febrero de 2013

Historia n* 5

"Año nuevo, vida nueva"
Ese era su nuevo lema para este año. Olvidar todo lo que le había hecho daño y quedarse con lo bueno que había en su vida en ese momento.
Ella pensaba que no tenía nada bueno, que a ella nunca le pasaba nada por lo que valiese la pena sonreír.
Que su vida estaba guiada por un mal detino. Pero, ¿acaso creía ella en el destino? ¿O lo ponía como culpable de su "supuesta" mala suerte?
No iba a perder el tiempo intentando averiguar cosas que no le servirían para nada. Había decidido vivir cada día como si fuera el último, disfrutar al máximo de cada momento, porque, al fin y al cabo, solo se vive una vez.
Lo que ella sí se preguntaba era por qué descubría esto ahora, ¿era por qué ya había sufrido demasiado? ¿o por qué había aparecido otra cosa que le hacía sentir feliz?

martes, 19 de febrero de 2013

Historia n* 4

Nada era como ella pensaba. Ella creía que su felicidad dependía de él pero tardo en darse cuenta de que no era así.
Para ello, lloró demasiado y sufrió mucho más. Daba por echo que él era el adiós que nunca había conseguido decir. Eso no significaba que ya lo haya conseguido pero estaba más cerca de ello.
Sabía que su meta para ser feliz era sentir que había olvidado a aquel por el cual había sufrido tanto, había llorado noches enteras y había sentido ganas de dejarlo todo porque ya no sabía de donde sacar fuerzas para seguir adelante.
A partir de ese momento, en el que ella sabía qué era lo mejor, decidio no volver a "rayarse"
por estupideces como hacia antes, decidio no volver a llorar por un imbécil que no la valora
Decidió ser feliz a su manera, sin depender de nadie.

viernes, 8 de febrero de 2013

Historia n* 3

Cada vez que le preguntan qué tal, ella se limita a decir "bien". Pero en realidad no es así. Lo usa de tapadera para evitar el tema de cómo se siente.
Ella no es feliz. En su día a día le cuesta contener las lágrimas, y a pesar de que se diga así misma que va a estar bien, no lo consigue. Aunque se plante delante del espejo, medio llorando, y se jure no volver a soltar una lágrima, de nada le vale si su corazón no opina lo mismo.
No le importa lo que sus padres le digan, de nada le sirve que sus amigos la hagan reír, los consejos que su mejor amiga le da aún no los ha utilizado.
Ella solo quiere que él la ame. Que la quiera lo mismo o más que ella le quiere a él. Que él la abrace, que la bese, que le haga cumplidos, que le regale cosas, que la acaricie, que le susurré al oído lo que siente por ella. Simplemente, importarle más que ahora.
Esa sería la mayor felicidad para ella.

jueves, 7 de febrero de 2013

Historia n* 2

Día tras día, hora tras hora, minuto a minuto se decía a ella misma que no le amaba, que ya lo había superado. Pero todo esto se venía a pique cada vez que le veía. Ella sentía que el amor volvía a florecer en su interior.
Ni ella sabía cómo olvidar a aquel que fue, es y será su primer amor.
Cuando estaba con él, su sonrisa no podía mostrar más su felicidad; sus pulsaciones no podían ser más rápidas; sus ganas de besarle no podían aumentar más.
Era obvio que le amaba. Ella lo reconocía, pero también sabía que era muy probable que jamás volviesen a estar juntos.
Ponía como excusa que era el destino que había jugado en su contra.

martes, 5 de febrero de 2013

Historia n* 1

Ella era feliz. Estaban allí, solos, junto la compañía del otro. Él la besaba con pasión, ella simplemente se dejaba llevar pues, estaba tan loca de amor que no sabía cómo actuar.
Era tan especial ese momento que no podía creer en lo que le estaba sucediendo.
Lo amaba tanto que los besos le sabían a poco. Decidieron avanzar un paso más, vieron que ese era el mejor momento para ello.
Lo más deseado por ambos por fin llegó.
Todo era perfecto hasta que ella se despertó. Había sido un sueño, un sueño que ella solo quería que se hiciese realidad. Ella quería besar esos labios de nuevo, quería sentirlo cerca, quería aspirar su dulce aroma.
Ella quería volver a ser feliz.

lunes, 4 de febrero de 2013

Mitos.

Como ya he hecho en alguna otra ocasión, os dejo una foto (que cómo no, la he visto en Twitter) que me ha gustado mucho.
Un beso, Paula.

Sorry.

Os pido disculpas por que últimamente no suba entradas, pero el caso es que las tengo ya hechas pero entre los exámenes, trabajos, etc... No encuentro el momento.
Lo siento muchísimo y espero que lo comprendáis.
Os prometo, no al cien por cien, que esta semana subo al menos dos o tres entradas.
Muchísimas gracias por vuestras visitas. Un beso enorme, Paula.