Ella era feliz. Estaban allí, solos, junto la compañía del otro. Él la besaba con pasión, ella simplemente se dejaba llevar pues, estaba tan loca de amor que no sabía cómo actuar.
Era tan especial ese momento que no podía creer en lo que le estaba sucediendo.
Lo amaba tanto que los besos le sabían a poco. Decidieron avanzar un paso más, vieron que ese era el mejor momento para ello.
Lo más deseado por ambos por fin llegó.
Todo era perfecto hasta que ella se despertó. Había sido un sueño, un sueño que ella solo quería que se hiciese realidad. Ella quería besar esos labios de nuevo, quería sentirlo cerca, quería aspirar su dulce aroma.
Ella quería volver a ser feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario