martes, 19 de febrero de 2013

Historia n* 4

Nada era como ella pensaba. Ella creía que su felicidad dependía de él pero tardo en darse cuenta de que no era así.
Para ello, lloró demasiado y sufrió mucho más. Daba por echo que él era el adiós que nunca había conseguido decir. Eso no significaba que ya lo haya conseguido pero estaba más cerca de ello.
Sabía que su meta para ser feliz era sentir que había olvidado a aquel por el cual había sufrido tanto, había llorado noches enteras y había sentido ganas de dejarlo todo porque ya no sabía de donde sacar fuerzas para seguir adelante.
A partir de ese momento, en el que ella sabía qué era lo mejor, decidio no volver a "rayarse"
por estupideces como hacia antes, decidio no volver a llorar por un imbécil que no la valora
Decidió ser feliz a su manera, sin depender de nadie.

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